Editado por la Universidad Autónoma de Yucatán dentro de su colección “Cuadernos del Taller Literario” el 14 de noviembre de 1990, fue hasta el verano de 1991 que salió a la luz pública “El Sueño”, obra que puede considerarse la más representativa del arte poética de Jorge Lara Rivera.
El libro, cuyo título proviene en homenaje de su homónimo, escrito por Sor Juana en el siglo XVII, se ciñe a la representación referencial del fenómeno onírico y despliega su temática como una aventura subjetiva.
El volumen contiene un único y extenso poema, de largo aliento, formado por más de mil versos libres en el cual confluyen recursos visuales, tipográficos y sonoros, articulados por endecasílabos, se presenta en una sola ‘tirada’ flanqueada por agrupamientos diques de significados intitulados con terminología proveniente de estudios acerca de los mecanismos y trastornos del fenómeno cerebral. Se apertura con una brevísima nota, tres epígrafes alusivos, correspondientes de dos tradiciones culturales distantes en el tiempo, y un enigma.
La poética planteada por Lara Rivera ha recibido elogio de parte del reconocido filólogo mexicano José Luis Martínez, del poeta, editor y ensayista Marco Antonio Campos, del laureado poeta guatemalteco exiliado en nuestro país Carlos Illescas, del crítico literario Juan Cervera, del narrador y periodista cultural Morelos Torre, del novelista Rafael Ramírez Heredia y del reconocido escritor yucateco Agustín Monsreal.
En el ámbito local también han publicado comentarios acerca del libro, el poeta y literato Francisco Lope Ávila, el crítico literario Mario Barghomz, el artista multidisciplinario y curador de arte mediático cubano americano Raúl Ferrera-Balanquet y el académico y literato Lorenzo Salas González.
Se menciona o reproduce fragmentos de “El Sueño” en la antología de poesía yucateca “Horas a salvo” del poeta Roger Metri Duarte y en el tomo II de la antología “La voz ante el espejo” de Rubén Reyes Ramírez; asimismo, existe una versión electrónica del texto en el portal de Internet de la revista ‘Camino Blanco’ del Instituto de Cultura de Yucatán.